El protagonista de 127 horas se encuentra inmerso en las negociaciones de los que podrÃan ser sus futuros trabajos tras la cámara. Se trata de las adaptaciones a la gran pantalla de las nóvelas As I Lay Dying y Meridiano de sangre, escritas por William Faulkner y Cormac McCarthy.
No cabe la menor duda de que James Franco es un tipo ocupado, a su incesante actividad ante las cámaras y su inminente estreno como presentador de la próxima edición de los Oscar –un bautismo en el que contará con la ayuda de la también debutante Anne Hathaway- se suman sus ambiciosos planes como director. Unos planes que pasan por adaptar a la gran pantalla dos obras literarias: por un lado As I Lay Dying de William Faulkner –un trabajo por el que también se interesaron en su dÃa intérpretes de la talla de Sean Penn-  y que por el momento cuenta con el compromiso de la productora y distribuidora Fox Searchlight para conducir el proyecto a buen puerto, y por otro la novela Meridiano de sangre de Cormac McCarthy; un novelista que en la última década ha visto florecer un buen puñado de tÃtulos de su cosecha como La carretera o No es paÃs para viejos en la gran pantalla. Con respecto a este último proyecto, Franco se encuentra negociando con el productor Scott Rudin la dirección y adaptación del mismo para el 2012.
Aunque en las últimas semanas el nombre de James Franco ha aparecido ligado a media docena de tÃtulos por los que el norteamericano ha mostrado interés, el actor ha comentado a Showbiz 411 que es la adaptación de As I Lay Dying el proyecto al que se encuentra más vinculado. El actor mantiene la esperanza de poner en marcha la adaptación de la obra de Faulkner la próxima primavera. As I Lay Dying no supondrÃa el primer acercamiento de Franco a la dirección, el actor ya se colocó tras la cámara en el rodaje –recientemente finalizado-  del film independiente The Broken Tower; una cinta que gira en torno a  la figura del poeta Hart Crane.
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