David S. Cohen: Sólo hemos podido ver un proceso enteramente digital en funcionamiento.
Yo lo vengo haciendo desde 2001.
David S. Cohen: ¿Y qué piensa usted acerca de un proceso completo en 3-D?
No se necesita estar en 3-D en cada fase del proceso. Y ya que tu trabajo se va a ver tanto en 2-D como en 3-D, bien en algo parecido a una sala de cine o más tarde en DVD, probablemente es más conveniente mientras tanto hacer la mayor parte del trabajo en 2-D. Yo suelo hacer los cortes con una Avid normal, y únicamente cuando la escena está perfectamente cortada mandamos las pistas de vÃdeo de ambos lados al servidor de la sala de visionado, y aquà comprobamos si el corte es el adecuado para el estéreo. Nueve de cada 10 veces no cambiamos nada para el 3-D. Yo mismo me encargo de la mayor parte de las tomas, incluyendo las de cámara en mano (suelo dejar para más adelante las tomas en Steadicam), y utilizamos monitores 2-D y objetivos oculares para trabajar. En el plató la reproducción es en 2-D. Una toma se juzga en base a sus valores de interpretación, técnica, iluminación, etc., y no por el efecto 3-D. Yo creo que es una forma de verlo muy conveniente.
David S. Cohen: ¿Dónde funciona bien el actual proceso y dónde se necesita todavÃa mejorar –o inventar– de cara a la producción y post-producción en 3-D?
La post-producción en 3-D está desarrollada y es bastante sencilla. Si el material se ha filmado adecuadamente, no necesitas hacer muchos “ajustes en post-producción”. Prueba de ello es el concierto filmado de Hannah Montana, que estaba listo en menos de tres meses. El proceso de efectos visuales se podrÃa beneficiar de algunas de las buenas herramientas del estéreo para favorecer la composición final.
David S. Cohen: Hay ya voces que reclaman un aumento de la velocidad de encuadre, al menos hasta 30 fps (fotogramas por segundo), para el formato 3-D digital, ya que algunos movimientos de cámara, sobre todo los panorámicos, resultan acelerados al verlos en 3-D. Yo ya lo he visto en el filme en 3-D Beowulf, en Imax. Usted ha defendido tanto el 3-D como una velocidad de encuadre mayor. ¿Ha sufrido usted este problema? ¿Y tiene alguna opinión al respecto?
Durante tres cuartos de siglo de cine en 2-D nos hemos acostumbrado al efecto estroboscópico producido por la velocidad de 24 encuadres por segundo. Cuando vemos lo mismo en 3-D se nota más, no porque sea intrÃnsicamente peor, sino porque todo lo demás ha ido mejorando. De repente, la imagen se ve tan real que es como si estuvieras en la habitación con los personajes, pero cuando la cámara filma una panorámica se observa un efecto extraño en movimiento. Es como si nunca lo hubieras visto antes, cuando en realidad ha estado oculto pero a plena vista todo el tiempo. Algunas personas lo llaman desfase temporal (judder); otras, efecto estroboscópico. Yo lo llamo molestia. También es fácilmente evitable ya que el resurgir del estéreo se debe al cine digital, y el cine digital nos proporciona la solución a este efecto óptico.
El chip DLP (nota de Cinéfilo – DLP: Procesador Digital de Luz) de la presente generación de proyectores digitales puede alcanzar actualmente hasta 144 fotogramas por segundo, y todavÃa están siendo perfeccionados. La máxima velocidad de transmisión de datos actualmente soporta 24 encuadres por segundo en estéreo o 48 encuadres por segundo en 2-D. Por lo tanto, ahora mismo, hoy, podrÃamos rodar pelÃculas 2-D a una velocidad de 48 encuadres. Esto por sà solo harÃa que la imagen de las pelÃculas 2-D fuera sorprendentemente clara y precisa, por muy poco coste adicional y con equipos ya instalados o que se están instalando.
Aumentar la capacidad de proceso de datos de los proyectores y servidores no es una gran cosa si existe demanda. Yo he hecho pruebas en estéreo a una velocidad de 48 encuadres por segundo y es algo impresionante. Las cámaras pueden hacerlo, los proyectores pueden (con una pequeña modificación) hacerlo también, por lo tanto, ¿por qué no lo estamos haciendo nosotros como industria?
Porque la gente se ha estado haciendo la pregunta equivocada durante años. Se ha centrado en la resolución y en el recuento de pÃxeles y lÃneas, y se ha olvidado de la velocidad de encuadre. La resolución percibida = pÃxeles x velocidad de sustitución. Una imagen 2K de 48 encuadres por segundo parece tan nÃtida como una imagen 4K de 24 encuadres por segundo…, con una diferencia fundamental: la imagen de 4K/24 oscilará miserablemente durante una toma panorámica y la imagen de 2K/48 no lo hará. Un mayor número de pÃxeles sólo preserva efectos ópticos como el estroboscópico con mayor fidelidad. No solucionan en absoluto el problema.
Si en todas y en cada una de las salas de cine digital se percibiera por los espectadores una calidad de imagen igual a la de Imax o Showscan, lo cual es fácilmente realizable ahora con una tecnologÃa genérica, ejecutando a una velocidad de encuadre superior, entonces, ¿no es el mismo tipo de estrategia comercial que seduce del propio formato 3-D? Algo que no se puede obtener en casa. Un aspecto de la pelÃcula que no se puede piratear.
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