Lo que todos ya veÃamos venir se confirmó ayer por la tarde. Meses después de anunciar que Miramax Films distribuirÃa menos pelÃculas de lo normal, Walt Disney Pictures ha decidido finiquitar el antiguo chiringuito de Bob y Harry Weinstein (quienes se ocupan ahora de The Weinstein Company), cerrando las oficinas existentes en Los Angeles y Nueva York, y dejando a ochenta personas desempleadas. Rich Ross (chairman de Disney) la convertirá ahora en un estudio más de Disney, aplicado especialmente a la tecnologÃa digital.
Fundada en 1979, Miramax fue una de las productoras y distribuidoras de cine independiente “por excelencia” (según se mire, claro), antes de que Disney la comprara en 1993. Sus creadores, los poco empáticos Bob y Harry Weinstein, decidieron abandonarla en 2005.
A partir de la década de los noventa estuvo cada vez más y más presente en los Oscars, alzando a lo más alto pelÃculas como El paciente inglés, Shakespeare In Love o El indomable Will Hunting.
Fue la empresa responsable del pistoletazo de salida para la carrera de Quentin Tarantino, distribuyendo Reservoir Dogs y produciendo Pulp Fiction. También de la de Steven Soderbergh, distribuyendo Sexo, mentiras y cintas de vÃdeo en Estados Unidos después de que ésta ganara la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1989.
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