Tras un magnÃfico debut con Gracias por fumar (2005) y el reconocimiento que le supuso Juno (2007), Jason Reitman se enfrenta de nuevo a su propia sombra para mantener el nivel de frescura y originalidad que alcanzó con sus dos primeros largometrajes. Afortunadamente Reitman nos demuestra con Up in the Air que sabe encontrar buenas historias que contar. Un director de esos que primero escriben el guión y luego ponen el tÃtulo.

La elección de George Clooney como hilo conductor del film es quizás uno de los mayores aciertos, pues pese al aura de eterno galán maduro, su interpretación destila el cinismo y la autosuficiencia que requiere el papel de terminador laboral. Ryan Bingham (Clooney) es un consultor de empresas que debe desplazarse a cualquier parte para ejecutar despidos allá donde le ordenan, un hombre disociado sentimentalmente del mundo que le rodea, pero anclado férreamente a una peculiar escala de valores: las tarjetas de fidelización y las millas de vuelo acumuladas en American Airlines. A lo largo del tiempo ha logrado desprenderse de todo aquello que no es práctico mantener, simplificando de forma ostensible sus relaciones sentimentales, familiares y laborales. Su casa es el área vip del aeropuerto y su vida un asiento en bussiness.
No os cuento nada que no aparezca en el tráiler; Bingham vuela de una parte a otra con metodologÃa milimétrica: estudiando con precisión sus horarios, rutas y embarques para que todo sea de la forma más cómoda, rápida y precisa. Jamás ha hecho otra cosa y es aparentemente feliz con su estilo de vida. Feliz, hasta que se cruza con dos mujeres que le harán plantearse un cambio en sus ideas.

La (espléndida) adaptación de la novela parte de una estructura realmente simple: ¿Qué sucede cuando la filosofÃa que definÃa nuestros actos se tambalea? ¿Es el amor trivial? ¿Vale la pena tener una pareja estable y cuidar los vÃnculos familiares? En lugar de responder a estas preguntas como harÃan otros dramas más evidentes, el film nos conduce a través de las diferentes formas de vivir que han escogido los tres personajes principales, sin respuestas demasiado rotundas.
No obstante Up in the Air peca de cierto maniqueÃsmo a la hora de retratar los despidos que efectúa Bingham, y aunque pretende huir de los clichés y de la frivolidad del drama romántico clásico, cae en algunos tópicos (camuflados con inteligencia), como el ligoteo “vip” en el aeropuerto, la novata que cuestiona los métodos del compañero experimentado, el tema recurrente de que todos tenemos algo que aprender de los demás y el clásico de que todo en la vida no es negro o blanco (cosa que algunos ya intuÃamos hace tiempo).

Pero si hay algo destacable en Up in the Air es la gran fuerza que tiene al transmitir la soledad del hombre de negocios, de aquél que, ya sea por elección propia o por imposición ajena, está constantemente rodeado de gente pero siempre come solo, viaja solo, duerme solo y vive solo. Un ciudadano de ninguna parte con maleta trolley plegable, un reflejo muy sentido del yuppie moderno, acuñado en los ochenta y evolucionado gracias a la Blackberry y el ordenador portátil. Cualquiera que haya viajado sin compañÃa podrá identificarse con el personaje en muchas de sus vivencias, no sólo por las vicisitudes que sufren quienes son esclavos del jet-lag y del control de aduanas, si no por ese ir y venir de gentes que se cruzan en el control de embarque y en los pasillos del aeropuerto como fantasmas que nunca estuvieron ahÃ…
Jason Reitman consigue evocar diversas sensaciones. De hecho, es una de esas pelÃculas que englobarÃa junto algo tan difÃcil de clasificar como Lost in Translation, pero sin acercarse ni de lejos a la amargura y sencillez del film de Sofia Coppola. Sabe tocar las fibras adecuadas para que el espectador salga de la sala planteándose ciertas dudas vitales, pero no pasa de ser un drama muy fácil de digerir, apenas un pequeño pinchazo en el dedo del espectador.
No me gustarÃa que esto que diré ahora quede como conclusión de mi crÃtica, porque lo cierto es que Up in the Air es un film destacable y -desde luego- un entretenimiento más que correcto, de los que vale la pena ver y pagar en pantalla grande. Pero lo cierto es que la pelÃcula queda muy lastrada por un tráiler que deja poco espacio para las sorpresas, y viene precedida de un nivel de expectativas algo desmesuradas, debido quizás a la presencia de un actor de la talla de Clooney y de haber sido muy bien acogida en numerosos festivales.
Al final, me quedo con momentos, con su más que correcta fotografÃa, y con el trabajo de Clooney, mientras que prescindo del resto por ya visto y poco apasionante.
Valoración: 6 sobre 10
CrÃtica escrita por Jacobo MartÃnez
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1 Comentario en "Up in the Air, de Jason Reitman"
La verdad es que opinamos por igual con esta peli. Muchos la ponen de lo que no es, se dejan llevar por el hype de los crÃticos que en la mayoria de casos no tienen nada que ver con lo que opina el gran público.
Es una buena pelÃcula pero se queda en eso. Buena historia, bien llevada pero con poca chicha.
Espero que hagas una crÃtica sobre The Road ya que la fui a ver el otro dia. Me guardo mi opinión hasta que hableis de ella, haber si me sorprendeis o como es habitual opinais igual que yo.
Saludos cinefilos.