Trailer Iron Man 3

Pesadilla en Elm Street 4: The Dream Master

Jacobo Martínez

Vie, 9 Julio 2010

Comentar (0)

5,252 visitas

A falta dos semanas para el estreno del remake de Pesadilla en Elm Street, os ofrecemos el análisis retrospectivo de Pesadilla en Elm Street 4: The Dream Master, que a pesar de ser otra vuelta de tuerca más al mismo concepto, arrasó en taquilla durante 1988.

Pesadilla en Elm Street 4
A Nightmare on Elm Street Part 4: The Dream Master

Get the Flash Player to see the wordTube Media Player.

Ver ficha completa de la película

“No deberíais haberme enterrado… No estoy muerto”

Tras el estreno de la tercera parte, Krueger ya era en un icono asentado del cine de terror y una cita obligatoria en taquilla para los amantes del género. Un fenómeno como lo es hoy SAW o Harry Potter. Daba igual pensar si la próxima secuela sería buena o mala, los fans del “slasher” esperaban su ración de zarpazos, y cualquier información sobre el rodaje de una nueva película llenaba fanzines y revistas de cine. Incluso la maquinaria del merchandising había llegado a New Line: no era raro ver gente disfrazada en Halloween, garra de plástico con cuchillas de ídem, sombrero y careta de goma. Incluso hoy en día la máscara de Freddy es uno de los artículos estrella en las tiendas de disfraces, junto a otras “básicas” como la de Frankenstein o Scream. En ese sentido, la factoría Craven-Shaye había conseguido un hito importante.

Para dirigir esta cuarta entrega Robert Shaye contrató a Renny Harlin, otro realizador que vería su carrera proyectada gracias a la franquicia, y cuyo fichaje podríamos calificar de neutro: ni bueno ni malo. Harlin demostró ser capaz de rodar films irregulares pero muy disfrutables (Jungla de Cristal 2, Las aventuras de Ford Fairlane, Máximo riesgo, La isla de las cabezas cortadas) pero también hábil para perpretrar mediocridades como Deep Blue Sea, El Exorcista: El comienzo, Cleaner ó 12 trampas (su último trabajo).

Por primera vez Robert Englund recibía en los créditos iniciales merecidos honores (y honorarios) de estrella. Para el papel principal se pretendía dar continuidad al personaje de Patricia Arquette (Kristen en Dream Warriors) pero la actriz se había quedado embarazada, así que el guión sufrió modificaciones para usarla como puente hacia nuevos intérpretes. La idea inicial de Wagner y Craven era introducir viajes temporales a través de los sueños, pero a los productores este giro les parecía complicado de llevar, así que optaron por repetir la fórmula: Freddy vuelve para vengarse de aquellos que le desterraron de sus pesadillas. Así, en el primer acto, “caraquemada” se cepilla de forma implacable a todos los personajes de la tercera parte, dejando al respetable con un palmo de narices, y Patricia Arquette cede el testigo de heroína a Lisa Wilcox (Alice), que hereda los poderes de Kristen para luchar contra Krueger. A partir de ahí, más de lo mismo…

De nuevo, en el terreno de lo fantástico, el film nos dejó escenas míticas de grandes efectos especiales en una época en la que todo se hacía de forma artesana, sin ordenadores,: las caras de las víctimas en la pizza (una de las más recordadas por los fans), la trampa para cucarachas, la máquina de press de banca, las víctimas de Freddy atrapadas en su cuerpo, la cama de agua… El desarrollo, sin embargo, volvía a resultar repetitivo y de final anunciado. La explicación a esto va más allá de un guión endeble: sencillamente no había una historia prevista y las escenas de terror se iban enlazando sobre un esqueleto argumental mínimo.

Sin embargo, todo hay que decirlo, aunque el ritmo narrativo era poco apasionante, consiguieron darle un final digno a Krueger y cubrir el expediente con una recaudación en taquilla espectacular. Esta debía haber sido la última entrega (¡ esta sí !), porque ya no había mucho más que contar, pero como todos sabemos, la franquicia seguiría haciendo caja en años siguientes para New Line. A la teta de la vaca aún le quedaba leche por exprimir.

Por supuesto, Dream Master también nos dejó con momentos absurdos, hijos de una década de estética inolvidable: mención especial en este apartado para la escena inspirada en Karate Kid, amén de los peinados, ropas y músicas ochenteras.

Si bien desde el prisma “fanático” podríamos decir que Pesadilla en Elm Street 4 sale bien parada si se compara con otras entregas, desde el punto de vista estrictamente cinéfilo es un film flojísimo que sólo tiene cabida dentro del fenómeno que lo encumbra. Eso sí, su nivel de producción fue bastante digno.

- Puntuación IMDb: 5.2
- Puntuación Rottentomatoes: 5.4
- Puntuación Cinéfilo: 4.5

Artículo escrito por Jacobo Martínez, para Cinefilo

VN:F [1.9.10_1130]
Rating: 9.0/10 (2 votes cast)
Pesadilla en Elm Street 4: The Dream Master, 9.0 out of 10 based on 2 ratings

Noticias relacionadas:

  1. Pesadilla en Elm Street 3: Dream Warriors
  2. Pesadilla en Elm Street 2: La venganza de Freddy
  3. Pesadilla en Elm Street, de Wes Craven
  4. Primeras imágenes del rodaje del nuevo ‘Pesadilla en Elm Street’
  5. Nuevos materiales de Pesadilla en Elm Street

1 Trackback

Escribe un comentario

Añade tu comentario aquí, o un trackback desde tu propia web. También puedes suscribirte a los comentarios vía RSS.

Tu e-mail no será publicado. Los campos obligatorios están marcados con *