A continuación, el análisis de la tercera entrega de la saga Elm Street: Los guerreros de los sueños, estrenada en España el 26 de junio de 1987, una secuela que devolvÃa a Freddy al lugar del que nunca debió salir: sus pesadillas.

Pesadilla en Elm Street 3: Dream Warriors
A Nightmare on Elm Street Part 3: Dream Warriors
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“Welcome to prime time, bitch!” (bienvenida al horario de máxima audiencia, zorra). Tras el fiasco argumental que supuso Pesadilla en Elm Street 2: La venganza de Freddy, el productor Robert Shaye supo corregir su error a tiempo, ignorando por completo la secuela y retomando la lÃnea que habÃa dado éxito al primer film: grandes dosis de humor negro, secuencias onÃricas muy imaginativas y una trama coherente. Freddy regresa a sus orÃgenes.
Basada en la historia original de Wagner-Craven, el libreto de Los guerreros del sueño fue escrito por el mismo Wes Craven, al que se dió la libertad creativa que se le habÃa negado antes, y co-escrito por nada menos que Frank Darabont, hoy en dÃa un cineasta aclamado por La niebla, La milla verde o Cadena perpetua. En la silla de dirección se sentaba un desconocido Chuck Rusell, arriesgada apuesta, pero acertada como se demostrarÃa a la larga (Blob, el terror no tiene forma, La máscara, Eraser, El rey escorpión). No es de extrañar pues que la mayorÃa de gente coincida en señalar esta como la única secuela digna de toda la serie, por encima de las posteriores entregas.

De nuevo, los presupuestos de New Line no eran precisamente holgados, por lo que se descartaba la contratación de actores de renombre. Sin embargo, esta vez Shaye consiguió reunir un reparto realmente equilibrado: Heather Langenkamp, de nuevo en el papel de Nancy Thomson, la obligatoria presencia de Robert Englund como Freddy, y la llegada de caras nuevas como Patricia Arquette (Amor a quemarropa, Stigmata, Ed Wood) o Laurence Fishburne (Matrix, Horizonte final, Mystic River, Predators), actores hoy en dÃa consagrados y respetados.
Con todos estos jugadores New Line tenÃa la mitad del partido ganado. La otra mitad la dio un montaje decente, planos bien rodados, y sobretodo un trabajo de imaginerÃa onÃrica excepcionalmente fantástico, con escenas que quedan ya para el recuerdo: la marioneta con arterias en lugar de hilos, el televisor asesino, la serpiente gigante, el pasillo de lodo negro… y desde luego también alguna que otra secuencia para el olvido (la animatrónica del esqueleto final). Una vez revisionado, 23 años después, lo cierto es que el film -dentro de su género- mantiene el tipo con dignidad, y se aleja radicalmente del aspecto cutre y risible de su predecesor.

En realidad el esquema era básicamente el mismo; Freddy intentaba asesinar a los jovenes de Springwood a través de sus pesadillas, y estos debÃan encontrar la forma de acabar con él. La novedad venÃa esta vez de la unión de diversas subtramas que daban importancia a los personajes y hacÃan que el espectador llegara a empatizar con ellos.
Nancy Thompson, única superviviente de los primeros crÃmenes de Krueger, ha madurado y ahora trabaja en una clÃnica psiquiátrica como especialista en terapia del sueño, tratando a un grupo de jóvenes internos que todavÃa siguen bajo la maldición. Sus muertes son confundidas por los demás médicos por suicidios, pero Nancy conoce la verdad, y muy pronto se verá obligada a involucrase de nuevo en la lucha contra Krueger, enseñando a los pacientes a potenciar sus aptitudes para sobrevivir a las pesadillas.
Esta breve sinopsis es la clave de la originalidad de “Dream Warriors”: por primera vez el objetivo no es escapar de Freddy, sino plantarle cara, entender cómo devolverle al Infierno de una vez por todas. Patear el culo del malo.

No obstante, no todo es bueno en Pesadilla 3, y hay elementos que la alejan de ser un “horror-flick” redondo: tiene un clÃmax confuso, con una escena en el mundo real de vergüenza ajena (la parte del desguace), las apariciones de la monja para explicarnos el nacimiento de Fred están metidas con calzador, y algunos secundarios haciendose el “superhéroe” pueden llegar a provocar la carcajada.
Dream Warriors queda pues por debajo de la primera parte, pero muy por encima de la segunda, y desde luego es una digna continuación de la saga.
¿MantendrÃa la cuarta parte el mismo nivel? Lo veremos en la próxima crÃtica.
- Puntuación IMDb: 6.2
- Puntuación Rottentomatoes: 7.1
- Puntuación Cinéfilo: 6.5
ArtÃculo escrito por Jacobo MartÃnez, para Cinefilo
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1 Comentario en "Pesadilla en Elm Street 3: Dream Warriors"
Totalmente de acuerdo, esta tercera entrega con eso de que cada guerrero tenga una especialidad, tiene su interés. Aunque el guión si que no me pareció tampoco gran cosa, al menos (ahà coincido también) es una digna secuela.
Un saludo.