La primera incursión de Universal en el terreno de la animación por ordenador nos ofrece una interesante comedia muy familiar que, lamentablemente, y sin embargo apuntando maneras, se queda en un quiero y no puedo.
Los adelantos en forma de teasers y trailers de Gru: mi villano favorito nos prometÃan una divertida sátira sobre los tópicos de los supervillanos de la historia del cine, y asà efectivamente ha sido: la parte más efectiva de la pelÃcula es sin duda todo lo que tiene que ver con la parafernalia de la profesión de Gru (que se parece sospechosamente al crÃtico Anton Ego de Ratatouille), y la hilarante retaila de gags que tienen que ver con los malvados planes de este.
Lo que no se nos dijo es el componente Walt Disney que incluirÃa el film incluyendo en él a las tres huerfanitas que Gru adopta inicialmente para poder realizar un robo a su némesis. Si bien al principio resulta francamente graciosa la integración de las tres (premeditadamente adorables) niñas con el villano, desde el primer minuto se vé por dónde van a ir los derroteros: el malvado no tan malvado acabará encariñándose con las criaturitas y todo girará finalmente en torno al amor que se crea entre unas y otro. Pero, para más inri, de un modo tan exageradamente edulcorado y forzado que por ello resulta muy poco creÃble.
No obstante, entendemos que la idea y desarrollo del film es francamente original, y la calidad técnica del conjunto es sobresaliente sin, evidentemente, llegar al nivel de Pixar y ni siquiera de Dreamworks. De hecho, desde el principio no podemos evitar pensar en la primera entrega de Shrek, porque tiene un claro paralelismo con ella: historia de sátira de tópicos sobre un género concreto (aquella, ogros y princesas, esta, los supervillanos por antonomasia), lo que ocurre es que mientras que Shrek asumÃa con todas las consecuencias el tipo de riesgo que tenÃa hacer una pelÃcula asÃ, Gru: mi villano favorito se acobarda a medio metraje para introducir el elemento para toda la familia, desinflando considerablemente el conjunto de la pelÃcula. Por no decir que, aparte de Gru, las niñas y los Minions, el resto de personajes, malo de la función incluÃdo, son totalmente olvidables.
No es una pelÃcula en absoluto desaconsejable: de hecho, tiene bastantes gags absolutamente fabulosos (todavÃa me estoy riendo con lo del Gru-Ray disc) y, además, todo lo que tiene que ver con los adorables y cómicos personajillos Minions hace sacar más de una carcajada. Simplemente, resulta un poco triste que, con tal de no perder taquilla, Universal haya optado por suavizar (lease: infantilizar) considerablemente una pelÃcula cuya premisa se presentaba muy muy prometedora. Pero ya se sabe que no estamos en época de riesgos. Esperemos que en la (previsible) segunda entrega se explote más la vis satÃrica, porque puede salir un film realmente excelente.
Un apunte final: seguimos sin entender el por qué se sigue contando con voces para el doblaje que no están a la altura de las circunstancias. Si bien Florentino Fernández ya tiene mucha experiencia en el terreno y no se le puede poner ninguna pega, siendo además un reclamo interesante y un buen relevo a Steve Carell, quien otorga a Gru su voz en su versión original, no podemos decir lo mismo de Ana de Armas (de la serie El internado), una voz que canta nada más escucharla en el conjunto de la pelÃcula y que pone voz a una de las niñas.
Recomendable para pasar un rato entretenido.
Noticias relacionadas:
3 Comentarios en "Gru: mi villano favorito, de P. Coffin, C. Renaud y S. Pablos"
Los minions son copias descaradas de los Rabbids de Ubisoft. De hecho, raro serÃa que no tomaran acciones legales al respecto. Que durante los créditos un minion apareciera con un desatascador en la mano fue toda una declaración de guerra.
AñadirÃa, Dani, que la música está muy bién seleccionada, para mÃ. El tema que suena en la secuencia que Gru intenta entrar en la fortaleza de Vector es tremendo. En cuanto a Florentino, creo que no le aporta nada al protagonista. Bién es verdad que Gru es gris, lo cual hace que Florentino esté sólo correcto.
No tenÃa ni idea de que estaba en el doblaje Florentino Fernández, una razón de más para esperarme a verla en versión original. Personalmente estoy un poco cansado de que en casi todas las pelÃculas de animación que son comedias esté siempre este señor. No niego de su potencial como cómico, pero siempre parece hacer lo mismo. De lejos me quedo con Carell, que me encanta.
Un saludo.