
Esta es la clave de la película. La que podría ser otra cinta más contando el declive de una estrella del ring, la caída en la miseria de una vieja gloria, un juguete roto más de los que tanto se ha rodado ya, escapa del tópico y convierte El Luchador en una película nueva y distinta, de un realismo tan sucio y de tono tan humanista que parece como si Aronofsky hubiese dicho: “¿os molestó la espiritualidad de La fuente de la vida (The Fountain)? Pues vais a ver sangre, sudor y lágrimas…”

Porque se trata del combate por antonomasia. Toda la película lo es, de principio a fin: el combate del éxito, del artista en su gloria y en el recuerdo, del modo de gastar el dinero, de la ternura presente y sus lazos afectivos deshechos, de su humanidad y su fragilidad, de sus deseos y de los sueños, del sobrevivir cotidiano, de sus debilidades y de sus puntos fuertes. El resultado es a la vez un crudo retrato naturalista y la más pura y amarga metáfora. La cadencia entre lucha y descanso, las escenas en el salón de strip-tease, el trabajo asalariado del supermercado (otra de las cumbres de la película), resultan cinematográficamente tan apabullantes por lo verdaderas; como su soledad en la caravana-vivienda de alquiler, el paisaje helado y con niebla de sus entrenamientos o la conversación que mantiene Randy El Carnero en la barra de un snack-bar, con Cassidy, la stripper que tan bien interpreta Marisa Tomei.

Añadan a todo ello la apoyatura de una banda sonora sin desperdicio, Bruce Springsteen al frente, con su “The wrestler” particular, y el producto aún resulta más cabal y completo. Si el director quería reconciliarse con Hollywood, creo que lo ha conseguido. Así pues, en el recuerdo impresionante de las imágenes de Darren Aronofsky, no puedo por menos que decir: a mi juicio, este ha sido el papel de su vida para el actor Mickey Rourke. Aquel monstruo justiciero de Sin City parece sólo una broma al lado de esta interpretación.
Únicamente puedo añadir que si sienten curiosidad lean por ahí las declaraciones del actor sobre sí mismo, sobre esta película y sobre su relación con el director y comprenderán lo que digo. O vayan a verla antes y léanle después, da igual. Ya me dirán si han visto un film de Wrestling Entertainment, de Real Wrestling o de Total Nonstop. Seis días de rodaje, por lo visto, dan para mucho.
Análisis realizado por J.F. Sebastian para Cinefilo.es
Editado por Jacobo Martínez
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1 Comentario en "El Luchador, de Darren Aronofsky"
Parece que a todo el mundo le ha encantado esta película, asique la veré, y si ademas Mickey está tan genial no creo que me decepcione! ^^
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