David Ayer estrena su tercer largometraje como realizador. Sin tregua (End of Watch), precisamente no da casi descanso al espectador, pero como cinta no termina de aprovechar sus numerosas virtudes, una lástima.
Scott Derrickson regresa al terror con Sinister, cinta que a pesar de jugar con el amplio catálogo de clichés de género, al menos se molesta en tener una historia con algo más de chicha.
El episodio final de la saga de éxito Crepúsculo, llega a las pantallas españolas arrasando con todo. Esta vez, el drama queda a un lado y deja paso al auténtico fin de todas las cintas, contentar a los fans.
Rian Johnson estrena por fin su nuevo (y esperado por muchos) largometraje tras, la todavía inédita en circuitos comerciales, The Brothers Bloom. Aliándose con paradojas temporales y el género del thriller, Looper consiste en una compleja historia con más bajos que “altis”.
Hace pocos días se estrenó la nueva comedia de Ben Stiller, Los amos del barrio, cinta que mezcla no sólo el humor ya habitual, del actor, sino algunos toques de intriga y ciencia ficción. Desafortunadamente la mezcla resulta un tanto indigesta.
Ante la oleada de “remakes” de cintas más o menos modernas, Total Recall (Desafío total) se atreve a tocar una de las películas estandarte tanto de Paul Verhoeven como de Schwarzenegger. El resultado queda bastante por debajo de aquella.
La última entrega del James Bond moderno, Skyfall, regresa a la pantalla grande con Daniel Craig y Javier Bardem a la cabeza como principales atractivos y reclamos. El refinamiento de una fórmula cinematográfica casi perfecta.
Tim Burton viste de largo su cortometraje original de 1984 para ofrecernos con Frankenweenie una comedia amable y emotiva, que parece pensada más para gustar a toda la familia que para repetir ese ambiente tétrico y cínico de sus grandes clásicos.
Juan Antonio Bayona estrenó su segundo largometraje, Lo Imposible, el pasado 11 de octubre, rompiendo la taquilla española como ninguna otra película lo había hecho antes. El fenómeno me llamó la atención más que la película en sí, por lo que no pude resistirme y me acerqué a los cines de mi ciudad a vivirlo in situ.
Hace unos años, una terrible catástrofe arrasó parte de las costas tailandesas. Juan Antonio Bayona ha tomado una de esas historias que acompañaron aquel fatídico suceso y la utiliza como telón de fondo para una historia humana sobre la familia y el sufrimiento.