Quinto día del Festival de Málaga. Quinto día de buen cine español. La jornada de hoy se abría en el Teatro Cervantes con la proyección de Ali, una particular película de marcado estilo independiente que profundiza en los miedos e inseguridades de una joven de 18 años.
Nick Murphy se estrena en las salas de cine (lleva unos cuantos años haciendo televisión) con La maldición de Rookford, un ejercicio bastante flojo pero que en el fondo esconde buenas intenciones, tratar de hacer pasar un rato incómodo al personal.
Os traemos la crítica de una de las películas más esperadas en el XV Festival de Málaga: Carmina o revienta, el debut en la dirección del polifacético Paco León. Y el resultado, a tenor del público y de las primeras críticas, parece haber superado con creces las expectativas.
Wilaya, de Pedro Pérez Rosado, llega al Festival de Málaga con una historia demasiado sencilla sobre el contraste de necesidades y realidades en los campos de refugiados del Sáhara.
Una de las proyecciones más esperadas en el Festival de Málaga, era la adaptación a la gran pantalla de la última obra de Gabriel García Márquez. Al cargo, Henning Carlsen. Amor y senectud se dan la mano en una película demasiado difusa y farragosa.
El Festival de Málaga, nos presenta, en su tercer día, un curioso aunque irregular “docu-drama” donde tres historias, de diferentes directores, se entremezclan para relatarnos la dura vida en Mozambique.
Años después de la fallida adaptación de la obra de Arturo Pérez-Reverte, La carta esférica, Imanol Uribe vuelve a Málaga para presentarnos su esperada nueva película, Miel de naranjas que aspirará a llevarse la Biznaga de Oro en el Festival.
El director catalán presenta en la segunda jornada del Festival de Málaga su particular homenaje al vendedor de a pie, A puerta fría. Personajes llenos de dudas, incertidumbres y recuerdos de épocas pasadas en el mundo laboral y comercial, cimientan una de las películas más redondas del cine patrio en los últimos años.
La decimoquinta edición del Festival de Málaga abre su programación oficial con el estreno de The Pelayos, de Eduard Cortés, donde una peculiar familia descubre la fórmula perfecta para desbancar a los casinos.
Ya tenemos en los cines Los juegos del hambre, el fenómeno del año (de lo que llevamos de él). Gary Ross ha puesto en bandeja una cinta que se vende sola, puesto que pocas cosas tiene que nos demuestren que el cine avanza. Es cómoda y se ha acomodado bien.