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Físicas estúpidas en el cine de acción (2) Armas

Jacobo Martínez

Sab, 15 Enero 2011

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En la primera parte de Físicas estúpidas hicimos un repaso a las trolas más recurrentes del cine de acción. En esta segunda parte vamos a convertirnos en operativos especiales, desmintiendo unas cuantas patrañas sobre las armas de fuego. ¡Rápido, ponte el casco, comienzan las pruebas en el campo de tiro!

Antes de continuar con esta segunda parte, sería conveniente aclarar algunos puntos sobre la intención inicial del artículo. En ningún caso deseo desprestigiar el cine de acción, ni dar por inválidos aquellos films que muestren alguno de estos clichés (pocas películas quedarían para ver). Como cinéfilo, disfruto del buen cine de acción, con sus exageraciones y sus barbaridades. Pero también sostengo que es una pena que ciertas obras de marcada seriedad se pierdan en este tipo de clichés, pudiendo evitarlos, y por tanto, llegando a un público más incrédulo o cansado de tópicos.

La sensación es muy fácil de explicar: continuidad. Si en la primera escena de una película veo que el héroe da volteretas en el aire mientras dispara a cámara lenta, “cambio el chip” y me preparo para un carrusel de escenas imposibles, con disparos y explosiones ensordecedoras. Ejemplos recientes: Wanted, El equipo A, Los mercenarios, Noche y día, RED, Machete, Planet Terror, etc.

Sin embargo, si el film se toma en serio a sí mismo, si todo está siendo coherente con un argumento plausible y realista, me “saca de la acción” que de repente el protagonista salte 20 metros y aterrice dando una voltereta. ¿A vosotros no? A veces, las escenas más trepidantes son aquellas que juegan mejor con la posibilidad de que nos suceda algo parecido a nosotros. Y cualquier fantasmada elimina drásticamente esa sensación de realidad. Prefiero que el protagonista salte 6 metros y se rompa una pierna, si es una película seria. Ya se encargará el guionista de salvar los tiempos. Es más, incluso se puede partir de una base irreal (los viajes en el tiempo) y contar con una física real y totalmente cotidiana: Los cronocrímenes.

En el foro de mundodvd hemos abierto un debate sobre este típo de físicas imposibles, y algunos han sostenido una tesis totalmente válida: la suspensión voluntaria de la incredulidad; que no es más que pasar por alto cosas imposibles para dejar fluir la historia. Lógicamente, si nos negamos a ver una película en la que un hombre es capaz de volar, jamás podremos disfrutar con Superman. Casi todos activamos esta suspensión, o de lo contrario no podríamos ver películas de Almodóvar.

Pero me he desviado de la intención de este artículo, que no es otra que la de pasar un buen rato repasando los despropósitos más comunes en el cine de acción… ¡Vamos a ello!

El silenciador que hace Phut!

Lo hemos visto cientos de veces. El asesino se propone matar a su víctima, pero quiere pasar desapercibido. ¿La solución? Según Hollywood, el silenciador. Nuestro villano enrosca (fijaos que siempre enrosca) un cilindro a la punta de su Beretta, y a continuación efectúa tres disparos prácticamente inaudibles: twip, twip, twip. Misión cumplida.

¿Realmente funciona así un silenciador? Os adelantamos que la realidad es bien distinta.

Aunque el percutor y las partes mecánicas de un arma hacen ruido al apretar el gatillo, el estallido de los gases calientes que empujan la bala es lo que produce ese estruendo característico del disparo. Cuanto más súbita es la salida de los gases, más intenso es el estruendo. El silenciador, accesorio que se coloca como prolongación del cañón, lo que hace es ralentizar y enfriar la explosión de aire, forzando una salida gradual de los gases, lo que se traduce en un menor nivel sonoro, jamás en una supresión total.

De la Wikipedia:

Incluso las armas de menor calibre pueden llegar a producir una presión sonora superior a 160 decibelios. En las pruebas de laboratorio, la mayoría de supresores redujeron esta marca entre 145 dB y 117 dB (en los casos más afortunados), unos 35 dB de media, una reducción muy parecida a los 18-32 dB que se mitigan llevando cascos para proteger los oídos en pruebas de tiro.

Un silenciador funciona de la misma forma en un coche que en un arma. La idea es prolongar unas milésimas de segundo la salida explosiva de gases. Imaginad el ejemplo de un globo hinchado de aire, si lo soltamos de repente, sale disparado haciendo un ruido exagerado. Pero si presionamos la boquilla, el aire sale lenta y silenciosamente.

Como contrapartida, usar un silenciador disminuye la velocidad de salida de la bala, haciendo el arma menos letal y restándole alcance. Otra de sus incomodidades es que aumenta sustancialmente el peso, y pistolas duplica prácticamente la longitud. Además, puede modificar ligeramente la trayectoria de la bala si no está bien calibrada. Pensadlo fríamente… si el silenciador no tuviera inconvenientes, siempre se usaría “de serie”.

La aplicación de supresores en el cine parte de una base correcta (reducir el sonido del disparo), pero es pura ficción en cuanto a su representación. Un silenciador no hace “twip“, ni mucho menos. Por seguir con las onomatopeyas: si una pistola de 9mm hace “BLAMMM!“, con silenciador haría “blamm!“. Pero lo mejor es que lo veáis por vosotros mismos.

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Fijaos en el estruendo que hace la Glock 36 con supresor en este vídeo, incluso estando al aire libre. Os aconsejamos que pongáis el volumen extremadamente alto e imaginéis estar ahí. ¿Suena a cerbatana? ¿Phut, Phut?

Como veis, el sonido de un disparo con silenciador (sobretodo si es un rifle o un subfusil) no es el de un gatito saltando sobre una almohada.

Disparos en limusinas y aviones

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Una sala de tiro insonorizada, y aún así los disparos suenan aturdidores.

Otro escena recurrente del cine es la descarga de ráfagas en lugares cerrados. En el mundo real, un disparo en una habitación puede producir una sordera transitoria aguda, como la que se experimenta al salir de un concierto tras haber estado muy cerca de los bafles, o después de asistir a fuegos artificiales en primera línea. El sonido del disparo rebota a velocidades supersónicas contra las paredes y vuelve al oído interno, provocando un pitido agudo. En ese sentido, es totalmente comprensible la exageración por defecto. De lo contrario el editor de sonido tendría que subir el nivel de grabación casi al máximo, dando un susto de muerte a los espectadores.

Escena de Resident Evil: Ultratumba. El soldado de la imagen dispara un fusil de asalto con cada mano, sin retroceso, desde la cintura, y sin que aparentemente le moleste el sonido de los disparos. Pero tiene muy mala puntería. ¿Estaremos ante un tópico?

A pesar de que Hollywood se empeña una y otra vez en mostrar tiroteos en lugares angostos, cualquier tirador profesional sabe que no es aconsejable disparar en sitios cerrados. Los grupos de operaciones especiales equipan los silenciadores cuando realizan redadas antivicio, no por sigilo, si no para evitar quedar aturdidos por los disparos.

De la Wikipedia:

Para que tengamos una idea del nivel sonoro que alcanza un disparo desde el punto de vista del tirador, una sierra mecánica, un cohete balístico, un martillo neumático o un petardo están en el rango de 100 a 140 dB. La pérdida de audición causada por un ruido muy intenso se produce por encima de los 85 dB. Disparar continuadamente un arma sin silenciador puede producir efectos de sordera pasajera o permanente.

El disparo produce una altísima presión sonora por diversos factores:

  • Mecanismo de percusión e ignición de la bala
  • Estallido de gases y fogonazo en la boca del cañón
  • Silbido supersónico de la bala al atravesar el aire
  • Mecanismo de eyección del casquillo y recarga de un nuevo proyectil
  • Impacto del proyectil sobre una superficie

Todo eso ocurre en milésimas de segundo. El soldado de Black Hawk derribado al que le disparan al lado del oído con un gran calibre habría quedado sordo durante horas, y quizás habría perdido audición de forma permamente. Afortunadamente todavía hay películas que se molestan en ofrecer algo de realismo.

Por otro lado el telediario nos muestra conflictos en los que los tiroteos suenan como petardos y resulta imposible localizar la trayectoria de las balas. Incluso cuando un periodista graba las acciones de un pelotón en Irak, parece que no disparen a nada. En este caso, Hollywood casi siempre exagera por exceso para enfatizar el sonido y la trayectoria de los disparos.

No obstante, en ambas situaciones, tanto en el énfasis de los disparos a campo abierto, como en la mitigación del estruendo en interiores, muy pocos films se preocupan de otorgar a cada arma su verdadera sonoridad (Salvar al soldaro Ryan sería una buena excepción).

Silenciadores domésticos: Patatas y almohadas

Dentro del cliché de los silenciadores que hacen “Phut!” están los de fabricación doméstica, aquellos improvisados con una almohada o una patata. Es absurdo recurrir a una compleja explicación científica para poner en evidencia esta patraña. Si queremos esparcir trozos de patata por todas partes, colocarla en el cañón de una pistola puede ser una buena idea. Pero si se trata de asesinar a alguien en silencio, sería más inteligente usar la almohada para asfixiarle.


¿Alguien se cree esta trola?

No obstante, Hollywood se empeña en demostrar que cualquier objeto sirve de silenciador. En la película En tierra peligrosa, Steven Seagal construye un supresor con una botella de plástico de 2 litros. Y en Payback, Mel Gibson usa la dichosa almohada para silenciar su arma (¿le dará sueño a la bala?).


En Postal no se lo piensan dos veces y usan un gato de silenciador.

Sin embargo, fabricar un silenciador casero no es ningún cuento chino. Muy al contrario, existen multitud de materiales y diseños válidos para rebajar el estruendo de un disparo, a partir de piezas de chatarra y materiales de ferretería. Fijaos en este vídeo, en el que se dispara una Glock 21 con un supresor de plástico, y sin él:

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Si buscáis información por Internet veréis que hay páginas americanas dedicadas a la construcción de supresores “DIY” (Hágalo Usted Mismo). Latas de aceite, tubos de escape y multitud de cilindros pueden servir de base para que una persona con conocimientos suficientes construya su propio supresor.

En El americano Clooney construye un silenciador a medida, y suena totalmente real.

To be continued… (again)

Aunque esta vez el artículo es más cortito, esperamos que os hayáis entretenido un rato y os haya parecido ameno. Seguiremos con nuevas entregas muy pronto… Y no dudéis en comentar vuestras patrañas preferidas aquí mismo.

Artículo confeccionado por Jacobo Martínez

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5 Comentarios en "Físicas estúpidas en el cine de acción (2) Armas"

    Txus, Enero 17, 2011 | Permalink |
  • Creo que la película en que Steven Seagal se construye su propio silenciador con una botella no es En Tierra Peligrosa sino en Alerta Máxima.

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  • Pedaz0, Enero 20, 2011 | Permalink |
  • Un arma corta si puede hacer “Phut”. El tema es que no habeis hablado para nada del tipo de munición. Para que suene poco un supresor hay que usar munición subsónica.

    Otro video, esta vez de pistolas. http://www.youtube.com/watch?v=JfmdrCdg77U
    La primera, que es de menor calibre, hace más ruido el casquillo al caer que el disparo.

    Incluso subfusiles como el HK MP5 pueden sonar poco. El ruido metálico es el impacto en las dianas metálicas.
    http://www.youtube.com/watch?v=py-eMcrsArs&feature=related

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  • Pablo, Junio 27, 2011 | Permalink |
  • Es impresionante ver no solo en el cine sino tambien en este tipo de pagina cosas que no son totalmente ciertas. El sonido de un disparo puede ser casi totalmente suprimido si el silenciador es el adecuado en cuando al litraje y en esto influyen varios factores, la cantidad y el tipo de polvora y si es una munición sub-sónica o super-sónica. Cada armar tiene un tipo de silenciador diferente, en cuanto tamaño y longitud inclusive varian si es para una carabina o una pistola del mismo calibre ya que el largo del cañon tambien influye, o sea, es mucho mas sencillo silenciar un cañon largo que uno corto. Pero efectivamente un arma puede hacer “puth” si el silenciador colocado es el adecuado. Incluso los silenciadores hechos en forma “casera” pueden resultar buenos aunque siempre es a prueba y error.

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  • Juan Felipe, Julio 6, 2011 | Permalink |
  • Lo del silenciador, si que se puede llegar a hacer ese “twip” que decís, hay varias clases de supresores de ruido, y varios factores que afectan que tanta reducción de sonido se logre, la munición, el cañón, etc etc… por ejemplo mire este video http://www.youtube.com/watch?v=FFY0aHftVHg se logra reducir de forma drástica también los disparos de un rifle.

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  • zmariani, Mayo 21, 2012 | Permalink |
  • Y si uso balas subsónicas para que quiero el silenciador?

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