Trailer Iron Man 3

Físicas estúpidas en el cine de acción (1)

Jacobo Martínez

Jue, 13 Enero 2011

Comentar (13)

19,670 visitas

Dicen que a base de repetir una mentira muchas veces se acaba asumiendo como cierta. Algo así sucede en Hollywood con las leyes de la física; llevamos tantas décadas tragando exageraciones y fantasmadas, que ya damos por hecho que los coches explotan al chocar o que las balas sueltan chispas al impactar. En  este especial nos proponemos desmitificar y destripar las peores patrañas del cine de acción. ¡Tiembla, John Woo!

Nota previa del redactor: Este artículo está basado parcialmente en la web Insultingly Stupid Movie Physics (Físicas insultantemente estúpidas en las películas), que tiene su ampliación en un maravilloso libro del mismo nombre, escrito por Tom Rogers, y que podéis adquirir en Amazon Inglaterra por unos 12 euros al cambio. Si tenéis soltura con el inglés os recomendamos su compra, pues resulta una lectura de lo más original y divertida.

Somos conscientes de que muchos de los clichés que vamos a destripar no son ningún secreto. La mayoría de personas con sentido común y cultura general saben que los coches no explotan al caer por un barranco. Sin embargo, nos vemos obligados a listar las barbaridades más evidentes porque curiosamente también son las más recurrentes en el cine de acción. Que nadie se sienta ofendido si algo le resulta demasiado obvio. Según avance en el texto, el lector encontrará ejemplos mucho menos tópicos.

Así pues, enfundémonos el traje de acrobacias, abrochémonos el cinturón y saltemos al vacío juntos:

Balas que provocan chispas

La mayoría de efectos especiales relacionados con tiroteos otorgan a las balas una cualidad que estas jamás han tenido: generar chispas al impactar contra casi cualquier superficie dura. Generalmente este efecto se exagera todavía más si la superficie de impacto es metálica, como un contenedor de carga o la carrocería de un coche.


Fotograma de 16 calles, en el que pueden apreciarse este efecto.

¿Pues sabéis qué? Las balas reales no sueltan ninguna chispa al chocar con nada, incluso si se trata de un pulidísimo y reluciente acero. Las balas de un arma de mano suelen estar hechas de una aleación de cobre y/o plomo. En la industria siderúrgica es bastante habitual el uso de martillos de este tipo de aleaciones, precisamente porque se trabaja en zonas con gases inflamables, y estos materiales no producen chispas al golpear, cosa que sí puede pasar con los herramientas de acero. Aún así, las chispas producidas por herramientas de acero son indetectables a simple vista.


Esto es lo que pasa cuando una bala impacta sobre un bidón en Shoot ‘Em Up. Sutil.

Son miles ya las películas que incluyen “chispazos”, y hasta cierto punto es comprensible porque ayuda al espectador a situar visualmente los impactos en un tiroteo. Además, es un efecto especial barato y muy vistoso, y curiosamente mucha gente lo echa de menos si no está presente. Pero más allá de eso, una auténtica patraña.

Las balas chisporrotean sobre el todoterreno de Liam Neeson en Venganza.

Pueden producirse determinados chispazos bajo condiciones muy particulares, con munición de asalto, si impactan en el material adecuado y la temperatura es muy alta. Pero en condiciones normales no veremos jamás ninguna chispa en un tiroteo.

Coches que explotan sin razón aparente

En las persecuciones automovilísticas es habitual ver un coche que explota al colisionar con cualquier cosa. Otra escena muy recurrente es la del vehículo que cae por un precipicio y revienta exagerademente justo antes de tocar el suelo. Es como si al depósito de gasolina le entrara pánico y decidiera estallar antes de ser aplastado contra las rocas.  Por supuesto, esto no tiene ninguna base científica, pero es un cliché tan implantado que si el coche no explota, el público queda decepcionado.

Afortunadamente para los conductores, es necesario que se cumplan una serie de condiciones determinadas para que un depósito explote. Incluso cuando se producen gravísimos accidentes en carretera, los incendios suelen estar relacionados con el vertido de materiales inflamables. En realidad, un depósito sólo estalla si contiene una mezcla explosiva y existe una apertura para que entren llamas o chispas. Y aún así, es difícil que se produzca una explosión, pues el fuego escaparía por la apertura del depósito.  La mayoría de incendios se producen en la parte del motor, y rara vez se transmiten a la parte trasera, que es donde se sitúa el depósito.

Fijáos en el siguiente fotograma de La roca, del maestro pirotécnico Michael Bay. El hummer se precipita sobre un ciclomotor de tres ruedas, pegado a un Ford sedán. ¿Qué pasará a continuación?

Efectivamente, explosión de tres metros de altura, estilo atentado terrorista. Podéis apreciar que el fuego sale hasta por las ventanillas.

Este tipo de escenas han sido incluso parodiadas dentro del propio cine (Hot Shots), pero se siguen repitiendo porque ya es lo que todo el mundo espera. Decir persecución automovilística es decir explosiones.

Lamentablemente, es habitual ver que en las películas ponen en peligro a los accidentados sacándolos de un vehículo porque (supuestamente) va a estallar, cuando en realidad, mover a un herido es la última cosa que debe hacerse para evitar daños vertebrales.

Cristales que no cortan

Aparentemente nadie en Hollywood se ha cortado un dedo al recoger un trozo de cristal. Decir que el cristal roto es afilado es decir poco. Una ventana rota contiene centenares de puntas afiladas como cuchillas. Apenas hay que pasar rozando una para cortarnos. Curiosamente, en casi cualquier película de acción siempre hay alguien que atraviesa una ventana sin sufrir un rasguño. Todos sabemos que esto no es así.

El cristal de una ventana suele ser duro y puede herir de gravedad a una persona que lo atraviese por dos razones: su peso y su inercia. En primer lugar, al atravesar un cristal se forman grandes fragmentos que son como guillotinas al soltarse. En segundo, cuando una persona salta sobre una ventana o -peor aún- la atraviesa en moto, esos fragmentos tienen la fea costumbre de quedarse quietos debido a su inercia. La única forma de hacer que se muevan es aplicando una fuerza para que se rompan. Y al romperse, el cuerpo chocará sobre los filos cortantes de cristal, que atravesarán la ropa, la piel y la carne como si fuera mantequilla. Sobretodo si el choque es a gran velocidad, como en el caso de la motocicleta.

En el mundo real, saltar sobre un cristal es sinónimo de amputación o desfiguración corporal, en el mejor de los casos. Un suicidio en toda regla.

Para evitar los cortes existe el cristal de seguridad, que se fragmenta en pequeños trocitos redondos, con un peso y una inercia despreciables. La luna frontal de un coche está diseñada para que -en caso de accidente- no deje fragmentos cortantes sueltos. El cristal de seguridad laminado añade además una capa de plástico entre dos capas de cristal para evitar que esos trocitos salgan volando. Sin embargo, el cristal de seguridad de un coche no es un material ligero, y en un choque, una persona que no lleve el cinturón sufrirá diversos traumatismos por el impacto. Atravesarlo por voluntad propia es todavía más difícil (y estúpido).

¿Os atreveríais a golpear la luna de un coche con el puño, estilo Sr. Miyagi ? Golpead con los nudillos la ventanilla y pensad si sería buena idea… Seguro que también os habéis dado un porrazo contra un cerramiento de cristal alguna vez, pensando que estaba abierto. ¿Fue agradable?

En Hollywood, la mayoría de acrobacias sobre cristales se hacen con materiales que parecen cristal, pero que no son cristal. Al igual que las mesas y sillas que se rompen sobre cabezas (que tampoco son de madera). Además, esos saltos los hacen especialistas, y se ruedan con infinidad de trucos ópticos y digitales.

Cristales de propiedades “adaptables”

La balística es quizá la rama de la física con la que más nos toman el pelo en las películas En el siguiente fotograma podéis ver una captura del film Venganza, en la que al disparar sobre la ventanilla del todoterreno, el cristal entero se viene abajo.

Si disparáis sobre el cristal de un coche (no lo hagáis), lo que sucede es que la bala va tan rápido que agujerea el cristal y lo agrieta alrededor. Así:

Disparos que “empujan” hacia atrás

En casi todas las películas de acción en las que se dispara una escopeta, la víctima sale proyectada hacia atrás por el impacto del disparo (y a veces acaba cayendo sobre un cristal sin sufrir cortes – ver punto anterior).

Sin embargo la conservación del ímpetu (momentum) en las leyes de la física nos dice que esto es imposible. Una bala, incluso una descarga de proyectiles de escopeta a corta distancia, no tiene suficiente ímpetu para propulsar violentamente hacia atrás a nadie. Es otro de esos clichés imposibles de erradicar. Cada vez que vemos una recortada, esperamos que alguien salga volando hacia atrás.

Explicación de andar por casa: una bala es un objeto muy pequeño sin capacidad para “empujar” una masa grande, como la de una persona. Lo peor que tiene una bala no es que empuja, es que atraviesa. El disparo de una escopeta a bocajarro causa tales destrozos en la víctima que no nos atrevemos a poner una imagen, por lo desagradable que resultaría.

Explosiones y batallas espaciales

El sonido es una onda que requiere materia para su propagación. Sobre el aire, a presión atmosférica, se mueve a una velocidad bastante “tranquila” (340 metros por segundo). La luz, por otro lado, es una onda electromagnética que viaja a gran velocidad y no necesita ningún material para propagarse. Se mueve en el vacío a 300 mil metros por segundo.

El espacio está vacío (o casi). Por tanto, una explosión en el espacio crearía una nube expansiva de gases que se movería a velocidad supersónica y eventualmente podría colisionar con otras naves en su camino. El único ruido que podría oir el piloto que derriba una nave enemiga es el de esa nube expansiva golpeando contra su propio fuselaje (como si se tratara de un golpe de viento). Pero el sonido de la propia explosión jamás podría llegar a oirse.

Observar una explosión en el espacio sería mucho más peligroso que hacerlo en la Tierra. Los restos de la nave derribada saltarían a velocidades supersónicas en todas direcciones, pero sin aire que los detuviera, ni gravedad que los atrayera, por lo que la distancia a la que se debería atacar una nave enemiga debería ser ciertamente elevada, y aún así la chatarra podría alcanzarnos en apenas unos segundos.

Casi todas las obras de ciencia ficción espacial (Star Wars, Star Trek, Galactica) ignoran esto a propósito, con el fin de ofrecer batallas espectaculares. Es la versión moderna de las “dogfight” de la Segunda Guerra Mundial, y lo cierto es que el público quedaría decepcionado si no hubiera explosiones sonoras y disparos láser por todos los lados.

Y hablando del rey de Roma…

Rayos láser en sistemas de seguridad

Según Hollywood, el láser es un rayo visible de color rojo que podemos encontrar tanto en sistemas de seguridad como en batallas espaciales. Una especie de “chorro de energía rojo” que sirve para casi todo.

Catherine Zeta Jones nos enseña a esquivar lásers… y el culo.

Los sistemas de seguridad basados en múltiples haces de láser son bastante frecuentes en películas de robos imposibles (como La trampa). Una y otra vez el cine nos muestra telarañas de láser rojo que dejan espacios vacíos para que los protagonistas pueden colarse por los huecos, mediante gráciles movimientos de contorsionismo, cuando con una simple red de rayos paralelos nadie podría saltar (aunque en ese caso nos perderíamos toda la tensión y el suspense).

Cualquiera que haya usado uno de esos molestos punteros láser sabe que sólo se ve un punto rojo donde apuntamos, no un perfecto haz lineal que cruza la habitación. El láser sólo muestra un haz visible cuando en su trayectoria se encuentra una superficie difusa. Por tanto, la única forma de “ver” un láser es si este atraviesa una nube de humo, polvo, niebla o similar. Y técnicamente no estaríamos viendo el láser, si no las particulas que flotan en el aire y reflectan su luz en todas direcciones.

Con la longitud de onda adecuada, un rayo láser puede ser visible en el aire, pero su potencia debería ser desmesurada. Se necesitan máquinas gigantescas para emitir láser a dichas potencias, y desde luego los rayos no serían tan inofensivos como el de un simple puntero de pizarra.

Pero el mayor problema de los supuestos sistemas de seguridad por láser no es que viéramos los rayos, o que no existan gafas especiales para detectarlos, o que puedan quemar nuestros ojos. Sencillamente son económicamente inviables y requieren una alineación precisa. En su lugar se usan los LEDs infrarrojos pasivos. Uno solo de estos dispositivos puede detectar la presencia de movimiento humano en toda una sala, y encima son extremadamente baratos.

Punteros láser en rifles de precisión

Desde el punto de vista de su visibilidad, los punteros láser en pistolas o subfusiles suelen mostrarse como son en realidad. Además, ver un puntero rojo sobre la víctima aumenta el suspense.

Sin embargo, su uso resulta ridículo cuando se asocia a rifles de precisión. Para apuntar y calcular el disparo, un francotirador utiliza la cruz de su mira telescópica, no una mira láser. El puntero láser no sólo es difícil de apreciar a gran distancia, si no que además podría alertar a la víctima sobre la posición del tirador y su objetivo, dándole tiempo a buscar cobertura. El puntero podría verse marcado además en cortinas, cristales y superficies translúcidas.

En este fotograma de El profesional: Leon, podemos ver que los punteros láser de los francotiradores SWAT han sido salvajemente exagerados mediante efectos especiales. Si lo pensáis, no tiene ningún sentido, pues al verlos Léon y Mathilda evitan su rango de tiro.

Puertas que se abren de una patada

¿Cuántas veces hemos visto en el cine abrir una puerta de una patada? Han sido tantas, que más de uno lo habrá intentado para echar a su hermana mayor del baño. Pues bien, noticia de última hora: generalmente no se puede. Para conseguir entrar en un sitio a golpe de kárate no basta saber dónde patear, o la fuerza a ejercer. Hay miles de puertas, y la mayoría están diseñadas para ser abiertas con una llave. Las que se abren de una patada (o de una carga con el hombro) son las que están listas para el derribo.

Incluso aunque haya una puerta susceptible de abrirse a golpes, lo hará sólo por el lado de la cerradura, y probablemente después de muchos intentos. Curiosamente en RED varios operativos de fuerzas especiales se cuelan en el domicilio de Bruce Willis y derriban la puerta en vertical, lo que significa que la misma patada ha hecho saltar dos goznes y una cerradura. La próxima vez que me deje las llaves dentro de casa, llamaré a estos tipos. Al menos seguro que me cobrarán menos que el cerrajero.

Bromas aparte, en la vida real si te las das de artista marcial puede que la puerta sea de conglomerado y se te hunda la pierna entera, con la posibilidad de clavarte astillas de madera, o que no se mueva un milímetro (la más común), y te tuerzas el pie, o te de una rampa durísima.

En sitios pobres como Irak el ejército entrena para abrir puertas endebles mal construidas, pero en zonas urbanas, la policía y el ejército utiliza en su lugar arietes portátiles como el de la foto, métodos de percusión o pequeños explosivos.

Puertas que se abren a balazos

Otro tópico quemadísimo: puertas que se abren disparando sobre la cerradura. Si apuntamos con una escopeta correctamente y tenemos un poco de suerte, es probable que salte el pomo entero pero… ¿Realmente queremos matar a quien pueda haber detrás? En el caso de usar una pistola, quizás necesitemos vaciar el cargador hasta que salte la parte de cerradura que bloquea la puerta.

En este fotograma de Leon, un disparo de escopeta y… puerta abierta. ¡Genial!

Este cliché también tiene la variante del candado. Si yo tuviera un arma, me lo pensaría mucho antes de disparar sobre un candado. Primero, porque hay que estar muy concetrado y tener mucha puntería para acertar justo en el brazo metálico. Puede ser toda una pérdida de tiempo. Y segundo, porque la bala puede rebotarnos.

To be continued…

Como veis, Hollywood nos miente constantemente, pero porque queremos que nos mienta. Ya nos hemos acostumbrado a esos clichés, y a los directores les parece casi obligatorio usarlos. Diríamos que hay miedo al cine de acción realista. Sin embargo, cada vez somos más los que estamos “cansados” del cine como un ejercicio pirotécnico, o de que -directamente- nos tomen por tontos (véase 2012).

Y todavia queda mucho material… el tema es casi inagotable.

- Puñetazos y patadas que hacen un ruido exagerado
- Cigarrillos que inician explosiones en gasolineras
- Gravedad artificial en naves espaciales
- Subfusiles de munición ilimitada que disparan sin fin
- Personajes que disparan su arma desde la cintura
- Balas que hacen explotar el depósito de un coche
- Caídas de 25 metros que se salvan dando una voltereta
- Hackers que no usan el ratón, sólo el teclado
- Puñetazos en la mejilla que dejan inconsciente
- Granadas que hacen llamaradas gigantescas
- Botellazos en la cabeza que atontan pero no dejan corte

¿Os habéis quedado con ganas de más? Pues ya podéis ver Físicas estúpidas en el cine de acción (2).

Artículo confeccionado por Jacobo Martínez, a partir de extractos de Insultingly Stupid Movie Physics y de producción propia.

VN:F [1.9.10_1130]
Rating: 9.1/10 (13 votes cast)
Físicas estúpidas en el cine de acción (1), 9.1 out of 10 based on 13 ratings

Noticias relacionadas:

  1. Imagen de Jason Momoa, el nuevo Conan, en acción
  2. Tráiler de Cop Out: Kevin Smith se pasa a la acción
  3. Joe Wright realizará La Sirenita de acción real

13 Comentarios en "Físicas estúpidas en el cine de acción (1)"

    Un entendido, Enero 12, 2011 | Permalink |
  • lo que a mi más me molesta es el de que en los ordenadores NUNCA usen el ratón. o que al explotar un coche el primer fogonazo salga de las ventanillas.
    o el sentido del tiempo perfecto.

    VA:F [1.9.10_1130]
    Rating: 0 (from 0 votes)
  • danoliverm, Enero 12, 2011 | Permalink |
  • Pedazo de artículo, sí señor!!!!

    VN:F [1.9.10_1130]
    Rating: +1 (from 1 vote)
  • brnat, Enero 12, 2011 | Permalink |
  • Muy muy muy buen artículo! Ya era hora que alguien pusiera las cosas en su sitio. Esperando la segunda parte!

    Saludos

    VA:F [1.9.10_1130]
    Rating: 0 (from 0 votes)
  • enrique, Enero 12, 2011 | Permalink |
  • ¡Muy buen artículo, pero que muy bueno, si señor! Por cierto, quería hacer mención respecto a BALAS y NEUMÁTICOS:
    Vamos a ver, cuando una bala impacta en la rueda de un vehículo en marcha, la rueda es imposible que explote (a lo John Woo o Michael Bay) y como consecuencia de esto, que el vehículo empieze a dar vueltas de campana sin que, ¡OJO!, se abolle el techo sobre los ocupantes! Tela marinera con la mentirijilla.
    Para empezar, es dificil que acertando a un neumático en marcha, que la bala penetre en lugar de revotar (que es lo mas lógico, en caso de tener muy buena punteria). Que si logra atravesar el neumático, la rueda se desinflaria poco a poco, no reventaria (podria ir perdiendo el control, pero no como para volcar). Y por último, cuando un accidente provoca varias vueltas de campana, normalmente el techo comprime el habitáculo, pudiendo aplastar a quien dentro se hayare.
    Espero poder haber aportado algo mas de verdad a este (in)creible y tal elaborado artículo. Ansio ya su segunda parte. ¡Gracias!

    VA:F [1.9.10_1130]
    Rating: +2 (from 2 votes)
  • Hulk_31, Enero 13, 2011 | Permalink |
  • Sobre los punteros lásers nunca lo he entendido, que sentido tiene utilizarlos a larga distancia ¿para que vean que lo están apuntado?, y suele estar exagerados con efectos especiales, en la escena del comienzo de “Los mercenarios” están totalmente pintados.

    VA:F [1.9.10_1130]
    Rating: +1 (from 1 vote)
  • Hulk_31, Enero 13, 2011 | Permalink |
  • A propósito, Grandisimo reportaje.

    VA:F [1.9.10_1130]
    Rating: 0 (from 0 votes)
  • jacobohd, Enero 13, 2011 | Permalink |
  • Gracias Hulk ! Viniendo de ti es doble halago !

    En breve empiezo a trabajar en la segunda parte. :D

    Espero tenerla lista para el sábado.

    VN:F [1.9.10_1130]
    Rating: 0 (from 0 votes)
  • Maestro Armero, Enero 13, 2011 | Permalink |
  • Muy buen artículo Jacobo. A mi me hacen gracia los lásers cortos estilo ametralladora que hacen chiú chiú. Se supone que un haz de luz se mueve a la velocidad de la luz pero en este caso son haces de luz estáticos de una longitud fija y que se mueven a una velocidad similar a las balas de toda la vida (o menos). Aún así no concibo una batalla espacial sin estos lásers de hecho me viene a la mente alguna película en la que pretendían ser algo más correctos y los lásers eran un haz continuo que iba desde el arma hasta el objetivo y permanecían durante un tiempo hasta que se hacía algún daño y el efecto visual era espantoso.

    VA:F [1.9.10_1130]
    Rating: +1 (from 1 vote)
  • jacobohd, Enero 13, 2011 | Permalink |
  • Tomo nota Maestro Armero. Yo también había pensado en eso de las pistolas láser que disparan “balas láser” lentas.

    VN:F [1.9.10_1130]
    Rating: 0 (from 0 votes)
  • dawson, Enero 13, 2011 | Permalink |
  • Pues, esta muy bien este artículo, y bueno, ya sabemos que el cine es todo falsete. Por cierto, el culo de la Jones creo que no era el suyo jeje

    VA:F [1.9.10_1130]
    Rating: 0 (from 0 votes)
  • Caním, Enero 17, 2011 | Permalink |
  • Muchas cosas son de cajón que se hacen así para que sean más espectaculares aunque con alguna no estoy de acuerdo como por ejemplo lo de que al disparar a una luna lateral un tiro esta no se venga abajo.Si tú le pegas con un palo a una luna frontal sólo consigues un punto de objetivo sin que la luna se parta, en cambio en una lateral de un palo fuerte toda se viene abajo. Ejemplos perfectos son los de los cacos que te roban el equipo del coche que con un buen golpe o un par de destornilladores consiguen que toda la ventanilla se destroce. Con un tiro el efecto es el mismo que el del fotograma que utilizáis de la película de Venganza.

    Saludos

    VA:F [1.9.10_1130]
    Rating: +2 (from 2 votes)
  • SERGIO, Febrero 2, 2011 | Permalink |
  • Hola, en cuanto a lo de los cristales no estoy completamente deacuerdo. Verás, si disparas a una luna frontal (parabrisas) si que se producirá un “agujero balístico” debido a que el cristal de los parabrisas es laminado, es decir: una capa de cristal y una pelicula adhesiva sintética alternativamente; están hechos así para que enn caso de colision (el 84% son frontales) no se astillen produciendo lesiones en los ojos de los ocupantes, PERO los cristales de las ventanillas no son así!!!! Son cristales rígidos sin laminar y éstos se rompen en mil pedazos con cualquier impacto que reciban indepentientemente de la velocidad del mismo…

    Habló “THE MASTER”

    VA:F [1.9.10_1130]
    Rating: +2 (from 2 votes)
  • SERGIO, Febrero 2, 2011 | Permalink |
  • Anda! no me habia dado cuenta de que caním ya habia resuelto lo de los cristales de los coches, bravo por tí.

    Bueno de todas formas explicado queda…

    VA:F [1.9.10_1130]
    Rating: 0 (from 0 votes)

1 Trackback

Escribe un comentario

Añade tu comentario aquí, o un trackback desde tu propia web. También puedes suscribirte a los comentarios vía RSS.

Tu e-mail no será publicado. Los campos obligatorios están marcados con *