Gracias a Universal Pictures España, hoy he podido asistir a un pase privado de Los mundos de Coraline, la nueva pelÃcula de Henry Selick -Pesadilla antes de Navidad- basada en la novela de Neil Gaiman, cuya crÃtica reservo para la semana que viene. Todos los pases de prensa tienen su encanto, y aún más si tienen lugar en la inmensa sala 3 de los Cinesa Diagonal de Barcelona. Pero éste era diferente, doblemente especial: se trataba de un pase en tres dimensiones de la pelÃcula, un pase que ha significado mi primera incursión en las 3D en el cine.
Las primeras impresiones no han podido ser más positivas.
Al aparecer el logo de Universal Pictures, ya tenÃa las gafas que nos habÃan dado al entrar; unas gafas que muy bien podÃan pasar como gafas de sol en la década de los noventa, debido al diseño descaradamente estándar que lucÃan.
Al ver el planeta Tierra girar y las letras del logo de la Universal situándose en su emplazamiento habitual de la presentación, reina el desconcierto. Mis ojos se comportan despistados, casi cagados de miedo y molestos por ver pequeños reflejos en las lentes de las gafas.
Aparecen los créditos de la pelÃcula y comienzo a sentirme impresionado, a pesar de que mis ojos todavÃa no se han acostumbrado a esa situación tan nueva para ellos. Las letras, en una proyección normal, estarÃan pegadas al fondo. Pura y rutinaria bidimensionalidad. Pero aquÃ, los nombres que iban pasando antes de comenzar la aventura de Coraline, incluÃdo el tÃtulo, tenÃan vida propia. HabÃan proclamado su independencia del fondo que siempre los ha mantenido agarrados. Flotaban, y el espacio entre los créditos y un fondo de color marrón, emulando tela malgastada, se hacÃa palpable.
Unas manos metálicas muy delgadas, casi cuchillas, dignas de Eduardo Manostijeras, empezaron a manipular tela y a coser algo. Estaban construyendo una muñeca, que inmediatamente después expulsan por la ventana, mientras ésta se va alejando flotando, como si en el exterior estuviera el espacio más profundo. El universo. Y mis ojos eran capaces de distinguir el espacio entre todo lo que acontecÃa en pantalla. No daba crédito, totalmente incrédulo. Vi esa muñeca alejándose de mà de forma literal, como si la gran lona que es la pantalla de cine fuera una inmensa ventana hacia un nuevo mundo.
Pero la sensación se iba viendo incrementada a medida que iba pasando el tiempo: imaginaros una ventana empapada por la lluvia y, detrás, una chica mirando a través de ella y, detrás suyo, su madre en la cocina preparando algo. Ahora imaginaros ver eso en el cine tal cual, con la misma sensación de celuloide que en las pelÃculas bidimensionales, pero como si hubiesen cuatro pantallas: una en la que se esté proyectando la ventana empapada; otra, con la chica; la tercera, más atrás, con la cocina y la madre y, detrás, la última pantalla, con el paisaje que se ve a través de otra ventana que hay al final del escenario. Ahora reproducid en vuestra mente la escena e imaginaros el conjunto de espacios y profundidades: esa misma toma, una gozada para la vista, podréis verla en Los mundos de Coraline.
A pesar de alguna que otra imperfección, más que nada porque el sistema está en pañales y los ojos poco acostumbrados, la ilusión de profundidad es totalmente satisfactoria, y la experiencia que ya supone estar en una sala de cine se multiplica por tres (nunca mejor dicho).
A partir de esta mañana he sido consciente de una situación: de que las 3D son el futuro del cine. No hay otra. La crisis de ideas y la piraterÃa están afectando de forma gravÃsima a la industria, y las 3D son lo único que he encontrado actualmente capaz de volver a traer a la gente en auténticas masas a las salas de cine, de recuperar la ilusión de volver a pagar una entrada y esperar, expectantes, sentados en las butacas, a que empiece la pelÃcula. Es un sistema que no puede piratearse ni de coña (se precisan calibradores especiales entre el proyector y las gafas para crear la ilusión que viviremos), garantiza una experiencia única, fascinante y nueva de ver pelÃculas y, además, una nueva frontera de nuevas posibilidades que explorar.
El cine reinventado. Siéntense, pónganse las gafas y, simplemente, abróchense los cinturones.
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4 Comentarios en "Experimentando las 3D"
HOLA!!!
bienvenido al futuro jajajja. soy un fiel lector de esta página, y gerente de LOS CINES VALDERADUEY DE ZAMORA. tenemos 4 salas equipadas con tecnologia 3D Y HD..somos los únicos de Castilla y León con tantas salas (tantas como tenemos…) empezamos con VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA, en el mes de septiembre, y todos todos los clientes salen super contentos con este tipo de pelis. si algún dÃa quieres venir por aquÃ, estas invitado.
¡Hola Jose!
Tus cines me quedan un poco lejos… pero bueno, tomo nota por si algún dÃa me paso por allÃ, jeje.
Entonces el 3D viene fuerte, no? Pues qué alegrÃa! ^^
Eso sÃ… después, ¿qué harán con las pelÃculas al editarlas para el consumo casero? ¿Las editaran tambien en 3D para verlas en casa con sus gafitas o nos tendremos que conformar con verlas en formato DVD/BLU-RAY? Soy desconocedora del universo 3D aún… jejejeje!
Es lo mismo que ver imagenes estaticas con unas gafas de estas con una lente verde y otra roja?
Yo tambien voy a ir a ver este fin de semana Los Mundos de Coraline en 3D, siempre y cuando programen la pelicula en 3D aqui en Vigo
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[...] Es la primera pelÃcula de animación stop-motion concebida y rodada en estereoscopia 3D, algo que los espectadores no han visto antes. Una experiencia extraordinaria, como ya os pude explicar en esta entrada. [...]