Esta es la crónica de una victoria ya anunciada. El discurso del Rey triunfó anoche en la ceremonia número 83 de los Premios de la Academia, arrebatando todas las posibilidades de David Fincher por batirle con La Red Social. El film de Tom Hooper fue la clara vencedora, junto con Origen, empatadas en número de galardones (cuatro, para ser más precisos). A continuación os contamos todos los detalles de lo que dio de sà la gala presentada por James Franco y Anne Hathaway, y que tuvo lugar un año más en el Kodak Theatre de Los Angeles.
No hubo sorpresas, y los premios más importantes fueron a parar a los que anticipaban todas las quinielas. Pero sà hubo lugar para la esperanza para que ello no ocurriera. Después de una alfombra roja más deslucida que en otros años, la gala empezaba con uno de esos vÃdeos que tanto nos gustan: los que parodian las pelÃculas nominadas o las más taquilleras del año… con los presentadores de turno en ellas. En esta ocasión, la primera pareja hombre-mujer en presentar los Oscar, y también la más joven: James Franco y Anne Hathaway, que se presentaron al mundo y ante el Kodak Theatre inspirados, simpáticos y divertidos, con la inestimable ayuda de Morgan Freeman y Alec Baldwin. Tras el vÃdeo introductorio, la pareja empezó a charlar sobre el escenario, un diálogo en el que echamos de menos más referencias a los nominados, más gancho y mala uva.
No se enrollaron durante mucho rato (cinco minutos a lo sumo), puesto que enseguida dieron paso al ganador de dos Oscars (Philadelphia, Forrest Gump), Tom Hanks, para que presentara los primeros premios de la noche: mejor dirección artÃstica y mejor fotografÃa, las cuales fueron las primeras de las escasas sorpresas que la Academia nos tenÃa preparadas. Alicia en el PaÃs de las Maravillas se llevó el Oscar a la mejor dirección artÃstica, mientras que Origen hacÃa lo propio con la fotografÃa de Wally Pfister, reventando varias quinielas en todo el mundo.
Uno de los mejores y más divertidos momentos de la gala no se hizo esperar. Tras el corte publicitario, era el turno de entregar el Oscar a la mejor actriz de reparto. AparecÃa en el escenario el mismÃsimo Kirk Douglas, muy anciano, pero el que más guerra dio con diferencia. Las carcajadas inundaron el Kodak Theatre ante el monólogo del protagonista de Espartaco, que se enrollaba como una persiana alabando las maravillas de las mujeres, y por supuesto lanzando flores a las actrices nominadas, estas de los nervios puesto que el veterano actor no hacÃa más que alargar hasta la risa nerviosa el momento de revelar la ganadora con varios “you know” que conducÃan a anécdotas a cada cual más estrafalarias. Finalmente, Douglas mencionó el nombre de Melissa Leo, que como ya era de esperar ganaba el Oscar a la mejor actriz de reparto por su papel en The Fighter. A la actriz, de cincuenta años de edad, y nominada en 2009 por Frozen River (RÃo helado), se le escapó prácticamente la única palabra malsonante de la ceremonia mientras agradecÃa el premio a toda la humanidad; un fucking que de bien seguro retumbó en los puritanos oÃdos de los manda mases de la cadena ABC.
Un Justin Timberlake que aseguró ser la verdadera identidad del grafittero nominado Bansky, y una preciosa Mila Kunis (Cisne Negro), entregaron los premios al mejor cortometraje de animación (que recibió The Lost Thing) y a la mejor pelÃcula animada de 2010, que como indicaban todos los pronósticos, se llevó Toy Story 3. Esta fue la cuarta estatuilla consecutiva que consigue Pixar Animation Studios, que sin ningún tipo de duda domina con claridad el cine de animación estadounidense actual.
De la animación, al mundo del guión. Josh Brolin y Javier Bardem presentaron los premios a los mejores guiones, que establecieron las bases de una batalla a sangre frÃa entre los reyes de distintas clases, épocas y generaciones: el Eduardo VIII de El discurso del Rey contra el multimillonario Mark Zuckerberg de La Red Social. La primera se hacÃa con el Oscar al mejor guión original, mientras que la segunda se hacÃa con el correspondiente al mejor guión adaptado por el magnÃfico trabajo de Aaron Sorkin.
Justo después, Anne Hathaway entraba en escena con un discreto número musical en el que cantaba –y muy bien, por cierto– su propia versión de On My Own, en el que se dirigió directamente a Hugh Jackman, presente entre el público. James Franco apareció entonces travestido de Marilyn Monroe para dar paso a Russell Brand y Helen Mirren, dúo protagonista de Arthur, que presentaron en inglés y en francés el Oscar a la mejor pelÃcula extranjera para En un mundo mejor, cinta danesa dirigida por Susanne Bier.
La ganadora del Oscar a la mejor actriz por En la cuerda floja, Reese Whiterspoon, salÃa al escenario para presentar el premio al mejor actor de reparto. Como todo el mundo esperaba, se lo llevó Christian Bale por su papel en The Fighter. El actor de origen galés, que lucÃa una barba que nos intrigó a todos y que ya pudimos ver en los Globos de Oro, fue muy agradecido y terminó su discurso visiblemente emocionado. Por mucho que pueda sorprender con una filmografÃa como la suya, la de este año fue su primera nominación a los Premios de la Academia.
El ecuador de la ceremonia llegaba con un destacable medley con los mejores temas musicales de la historia del cine (Star Wars, E.T. El Extraterrestre…) muy oportuno, justo en el momento que la gala se hacÃa más plomiza. Ni James Franco ni Anne Hathaway estaban consiguiendo animar un espectáculo aburrido que perdÃa ritmo de forma vertiginosa debido a su excesiva previsibilidad. Y aún faltaban muchas categorÃas técnicas por delante… Como los premios al mejor sonido, que se llevó ambos el Origen de Christopher Nolan, liderando en esos momentos la cuenta de la pelÃcula que habÃa recibido más estatuillas.
Marisa Tomei presentó entonces un breve resumen de los premios cientÃficos y técnicos de la Academia, dedicados a los responsables que hicieron posibles avances revolucionarios a la hora de realizar las pelÃculas estrenadas durante el pasado año. Nada especialmente destacable dentro del ritmo de la ceremonia, a diferencia de la poderosa aparición de Cate Blanchett con el escenario invadido por mitologÃa Tolkien, recordando los 11 Oscars que ganó El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey en su dÃa. La actriz protagonista de Diario de un escándalo otorgaba a continuación los premios al mejor maquillaje y al mejor diseño de vestuario para El Hombre Lobo y Alicia en el PaÃs de las Maravillas, respectivamente.
La presentación por parte de Kevin Spacey de las interpretaciones de las dos primeras canciones nominadas (las respectivas de Toy Story 3 y Enredados) no ayudaron al ritmo de una ceremonia que, insisto, caÃa en picado tras un inicio divertidÃsimo y que recordó a los mejores tiempos apadrinados por Billy Crystal. Fue precisamente el mismÃsmo Crystal quien, tras entregarse los premios a los mejores cortometrajes y al mejor largometraje documental, presentó un homenaje al legendario Bob Hope y a la primera ceremonia de los Oscar retransmitida por televisión de la historia. Crystal nos dejó arrodillados a sus pies y rogándole que se quedara para amenizar una fiesta que sus sucesores no supieron corresponder, pero por desgracia no pudo ser.
La misma sensación causaron Robert Downey Jr. y Jude Law, la pareja protagonista de Sherlock Holmes 2: A Game of Shadows que también hizo reÃr más que los propios presentadores de la ceremonia. Se entregaron asà los Oscar a los mejores efectos visuales para Origen y al de mejor montaje para La Red Social, premio muy importante que puso todas las alarmas al rojo vivo ante una posible victoria final sobre El discurso del Rey.
Tras ganar Toy Story 3 su segundo Oscar de la noche gracias a la canción de Randy Newman, llegaba el momento de recordar a los que fallecieron durante el pasado año. Perdidas importantÃsimas como John Barry, Pete Postlehwaite, Dino De Laurentiis o Sally Menke, recordadas con la conmovedora interpretación de Celine Dion del tema Smile que Charlie Chaplin compuso para Tiempos modernos.
Y asÃ, recordando a los que se fueron, llegaron los premios más importantes. La mejor directora del año pasado, Kathryn Bigelow, presentó el Oscar a la mejor dirección junto a la actriz ganadora de dos Premios de la Academia, Hilary Swank. Las quinielas apuntaban que David Fincher por fin ganarÃa la estatuilla, pero la sorpresa la dio Tom Hooper, que ganaba por su peculiar y clásica realización en El discurso del Rey. Las cosas se complicaban, y mucho, para La Red Social.
Después de que una muy embarazada Natalie Portman volviera a confirmar que estábamos ante una de las ediciones de los Oscar más previsibles que se recuerdan, ganando el cantado galardón a la mejor actriz protagonista por su papel en Cisne Negro, el tercer Oscar de El discurso del Rey llegó cuando Sandra Bullock proclamó el mejor actor protagonista de 2010 a Colin Firth. Tanto Portman como Firth agradecieron el tributo a sus respectivos y formidables trabajos emocionados y cumpliendo los clichés habidos y por haber a esas alturas de la ceremonia. Una vez más, ni las quinielas no volvieron a equivocarse ni los precedentes en otros premios fueron tan claros y concisos.
La magia del cine se manifestó en persona cuando Steven Spielberg salió al escenario a ritmo del tema principal de Jurassic Park. El director de La lista de Schindler estaba ahà para presentar los diez largometrajes nominados a mejor pelÃcula del año, pero todos sabÃamos que aquello no era una competición entre diez, sino un duelo entre un rey tartamudo y un joven terriblemente asocial. Finalmente, el rey habló alto y claro: El discurso del Rey es la mejor pelÃcula del año para la Academia de Hollywood, coronándose como la gran triunfadora de la noche con los premios más importantes en su haber (pelÃcula, director, actor protagonista y guión original), y empatando en número de estatuillas con Origen (fotografÃa, sonido, montaje de sonido y efectos visuales). La Red Social tendrÃa que conformarse asà con tres premios (guión adaptado, banda sonora original y montaje), por encima de Toy Story 3 (pelÃcula de animación y canción original) y Alicia en el PaÃs de las Maravillas (dirección artÃstica y diseño de vestuario).
Una ceremonia para olvidar tuvo el detalle de no terminar justo al despedir a los productores premiados con la estatuilla a la mejor pelÃcula del año. Un coro de niños subÃa al escenario junto a los presentadores y todos los ganadores de la noche para despedir los Oscar hasta el año que viene que, por el bien del cine, esperemos que resulte igual de competitivo y variado que en esta edición que ya dejamos atrás.
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3 Comentarios en "Y el Rey habló alto y claro: Asà transcurrieron los Oscar 2011"
Una de las mejores crónicas de los Oscar 2011 que pueden leerse en Internet. Si no la mejor.
Excelente crónica, tras leerla me alegro de no haber hecho vigilia este año…
Me cruje muchÃsimo el Oscar a Tom Hooper, que considero que no aporta nada especial al excelente resultado final de la pelÃcula salvo un barniz elegante y clásico, pero algo rancio de documental BBC. Es como un árbitro que pasa desapercibido en un partido, es un buen árbitro sÃ, pero el mejor es el que se moja de verdad y toma las riendas cuando hay que tomarlas; de hecho sospecho que la pelÃcula hubiera sido mucho más brillante con otro director detrás ¿Fincher, quizás?
Además está el tema de la trayectoria, que sÃ, que ya se que se vota a la pelÃcula y no a la filmografÃa, pero es que en este caso clama al cielo, y si ya metemos en el mismo saco al resto de nominados: Nolan, Aronofsky, Coen, Fincher … ¡anda ya!
Y además me ha reventado la quiniela de Cinefilo.es, ¡cachis! (aunque me complace haber acertado con la mejor pelÃcula extranjera, una categorÃa en la que habÃa mucha incertidumbre y no habÃa nada claro de antemano).
Yo suscribÃa tu quiniela de arriba a abajo, Juanjo, y en cierto modo me ha decepcionado que haya sido tan previsible. Aronofsky merecÃa mucho más, y Fincher idem.